Queridas vecinas y vecinos:
La seguridad sigue siendo, con justa razón, una de las principales preocupaciones de las familias chilenas. Todos queremos poder salir tranquilos de nuestras casas, que nuestros hijos jueguen seguros en las plazas y que quienes nos protegen cuenten con las herramientas necesarias para hacer bien su trabajo.
Durante mucho tiempo ocurrió exactamente lo contrario. Mientras aumentaban los delitos y la violencia, nuestros carabineros debían enfrentar más riesgos con menos personal, turnos más exigentes y un reconocimiento que no estaba a la altura de la importante labor que realizan cada día. Según las cifras del proyecto, la dotación de Orden y Seguridad disminuyó de 43.941 funcionarios en 2020 a 38.134 en 2025, es decir, 5.807 carabineros menos en las calles. Al mismo tiempo, los homicidios aumentaron un 86% durante la última década.
Por eso quiero contarles sobre el proyecto de fortalecimiento de Carabineros impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast. No se trata únicamente de mejorar remuneraciones, sino de una reforma que busca fortalecer toda la carrera policial, desde la formación hasta el servicio en terreno.
Entre las principales medidas, se propone triplicar el estipendio que reciben los alumnos de las escuelas de formación, financiar completamente su internado y los exámenes médicos de ingreso, para que ningún joven con vocación quede fuera por razones económicas. Además, quienes aprueben el tercer semestre podrán incorporarse antes al servicio remunerado, fortaleciendo la presencia policial en nuestras calles.
El proyecto también reconoce que no es lo mismo desempeñar funciones en una comuna con bajos índices de delincuencia que hacerlo en sectores donde el riesgo es mucho mayor. Por eso, la gratificación por riesgo podría aumentar hasta un 100% del sueldo, junto con nuevos incentivos asociados al desempeño y a funciones estratégicas, reconociendo de manera más justa a quienes diariamente ponen en riesgo su vida para proteger a los demás.
Otra medida importante permitirá que más de mil carabineros regresen desde labores administrativas al trabajo operativo en las calles, gracias a la incorporación de personal civil para funciones de apoyo. Esto significa más patrullajes, mejor cobertura de turnos y una respuesta más rápida frente a las emergencias que afectan a nuestros barrios.
Además, se contempla una importante inversión en equipamiento, incorporando miles de chalecos antibalas, cámaras corporales y dispositivos tecnológicos que permitirán proteger mejor a los funcionarios y respaldar cada procedimiento con información en tiempo real. También se impulsará la digitalización de los procesos para reducir el tiempo destinado al papeleo y aumentar el tiempo disponible para labores preventivas y de patrullaje.
Quienes vivimos en el Distrito 9 sabemos que la seguridad no se mejora con discursos, sino con decisiones concretas. Fortalecer a Carabineros significa proteger mejor a nuestras familias, respaldar a quienes arriesgan su vida por nosotros y recuperar la tranquilidad que tantas veces hemos visto amenazada.
Seguiré apoyando todas las iniciativas que permitan contar con más carabineros en las calles, mejor preparados, mejor equipados y justamente reconocidos por la enorme responsabilidad que asumen cada día.
Con afecto y compromiso,
José Carlos Meza