Nunca más invisibles en el distrito 9
Estimados vecinos y vecinas,
Quiero hablarles directamente a los vecinos del Distrito 9. A quienes viven en Renca, Conchalí, Recoleta, Independencia, Cerro Navia, Lo Prado, Quinta Normal y Huechuraba.
A quienes por años han sentido que el Estado los mira desde lejos, cuando se acuerda de ustedes, y que los gobiernos hablan de justicia social sin nunca tomar un bus en hora punta ni caminar por un pasaje oscuro. Este mensaje es para ustedes. Por mucho tiempo, la clase media y los trabajadores de este distrito fueron tratados como si fueran ciudadanos de segunda categoría. Cada vez que reclamaban por seguridad, decían que estaban exagerando. Cuando pedían orden en la migración, los etiquetaban como
intolerantes. Cuando denunciaban privilegios en el Estado, los hacían sentir ignorantes. La realidad de nuestros barrios no se parece en nada a las conferencias de prensa de La Moneda.
Aquí la delincuencia no es un concepto académico. Aquí las encerronas, los balazos y las bandas se viven en carne propia. Aquí son las familias las que pagan el precio del abandono. Y lo sé bien. Hace unos días, yo mismo fui víctima de una encerrona a cuadras de mi casa. Lo cuento no para hablar de mí, sino porque es la misma experiencia que viven muchos de ustedes todos los días. Ese miedo ya se volvió parte de la rutina del Distrito 9 y eso no puede seguir. Ustedes han sido invisibilizados por años. Pero Chile habló. Y el Distrito 9 también habló. A los Republicanos nos dijeron que estábamos equivocados. Que defender el orden, la seguridad y la frontera era anticuado. Que exigir respeto por la gente que trabaja era casi un pecado. Se rieron. Nos ningunearon. Intentaron ridiculizar cada propuesta. Sin embargo, aquí estamos. Más fuertes que nunca. Con representación, con convicción y con un proyecto real para recuperar a Chile desde sus barrios, no desde salones llenos de expertos que nunca han pisado un pasaje de Lo Prado o una feria de Recoleta. Por eso este mensaje es una invitación sincera. No vengo a ofrecer promesas vacías. Vengo a ofrecer algo mucho más simple pero más valioso. Respeto. Escucha. Prioridad.
Mientras en el Distrito 9 subían las cuentas, el gobierno escondía errores que terminaron aumentando la luz para todos. Mientras miles se quedaban sin trabajo, seguían contratando amigos en cargos públicos. Mientras ustedes hacían fila en consultorios que ya no dan abasto, la plata se iba en operadores y pitutos.
Basta. Nuestro distrito merece algo mejor. Podemos hacernos cargo de este Chile cansado pero digno. Podemos recuperar la seguridad de nuestros barrios. Podemos devolver el control a las familias que viven con miedo. Podemos reconstruir la confianza en un Estado que debe servir a la gente y no a grupos privilegiados.
Si quieren un gobierno que no los mire en menos, que entienda lo que viven todos los días y que se la juegue por el Distrito 9 sin cálculo ni doble discurso, confíen esta vez.
No les vamos a fallar.
Un abrazo
José Carlos Meza